¿POR QUÉ ES NECESARIO COMER?
El organismo necesita alimentarse para vivir. Los nutrientes que obtienes de los alimentos saludables te permiten hacer frente a las actividades diarias. Pero el papel de la alimentación va mucho más allá: los últimos avances en nutrición de las últimas décadas nos han permitido determinar la importancia de una correcta alimentación para favorecer la salud física y mental, prevenir enfermedades y, en general, mejorar nuestra salud. Calidad de vida.
CONSEJOS BÁSICOS PARA UNA ALIMENTACIÓN SALUDABLE:
Según la OMS, una dieta saludable no excluye determinados grupos nutricionales ya que todos, en mayor o menor medida, son necesarios para nuestro organismo. La OMS enseña muy bien la importancia de una alimentación saludable.
Después de conocer los riesgos de no seguir una dieta sana y equilibrada, ya sabemos lo importante que es cuidar tu alimentación, por ello, te vamos a dar una serie de consejos para seguir una dieta sana y cuidada.
COMA AL MENOS 5 PORCIONES DE FRUTAS Y VERDURAS:
Estos alimentos ayudan a prevenir enfermedades cardíacas, ciertos tipos de cáncer y accidentes cerebrovasculares. Según la OMS, se deben consumir cinco raciones de frutas y verduras al día. Gracias a esta ingesta se obtienen suficientes fibras dietéticas.
LA IMPORTANCIA DE COMER Y COMER BIEN:
Nuestros buenos o malos hábitos alimenticios determinan el funcionamiento de nuestro organismo. Para prevenir cualquier enfermedad y promover una buena salud, se debe asegurar y adaptar el hábito para tomar los mejores nutrientes. ¿Cómo influye la alimentación en la importancia de una alimentación sana, en nuestra calidad de vida y por qué es importante comer bien? Te contamos más al respecto.
¿QUÉ ES UNA DIETA ADECUADA?
Una dieta adecuada proporciona la nutrición de acuerdo con los requerimientos del cuerpo en términos de energía y condición física. Una alimentación adecuada cubre todas sus necesidades para que pueda funcionar correctamente. No existe una dieta universal adecuada. Sin embargo, debe adaptarse a cada persona según sus características y estilo de vida. No será lo mismo una dieta equilibrada para un niño que para un adulto o una mujer embarazada, o para una persona que practica deporte de forma habitual o para una persona sedentaria. Puede variar de persona a persona.